Damos vueltas y más vueltas, Morića Han, intentamos ver la sinagoga vieja, también cerrada.Vemos adolescentes agruparse alrededor de la mezquita del bey Gazi Husrev y se cumple el contratópico del musulman blanco, rubio y de ojos azules. Por lo menos he visto un chaval asi, con un chándal y zapatillas deportivas. Luego vemos a los viejos jugando con un ajedrez gigante junto a la Catedral Ortodoxa, cuyo interior está en obras.
Después de pasar el día en esta ciudad de las tres y tantas naciones, es inevitable una reflexión sobre los procesos de guerra, de invasión, de migración, de conversión, de cisma o de división que hicieron a estos eslavos del sur ser lo que son. Nos separamos del río En cuanto uno se aleja del río, comienza una cuesta. (ver crónica completa)
No hay comentarios:
Publicar un comentario